entrevista
MARZO–ABRIL, 2020
DEMOCRACIA Y LIBERALISMO
VOL. 4, NÚM. 2, PÁGS. 1–8
¿Vive Usted en una Democracia?: Lo Que Todas las Democracias Tienen en Común
Una charla con Larry Diamond

Esta entrevista fue realizada por Javier Toro.

Larry Diamond es miembro de alto nivel de la Institución Hoover y del Instituto Freeman Spogli para Estudios Internacionales de la Universidad Stanford. También es el autor del libro Ill Winds: Saving Democracy from Russian Rage, Chinese Ambition, and American Complacency.

DESCARGAR

¿Por qué hay tantos nombres para la democracia (democracia liberal, democracia electoral, etc.)? ¿Son todas ellas verdaderas democracias?

Bueno, todo depende de la definición y de la terminología. Creo que la única democracia plena es una democracia liberal, y con eso no me refiero al sistema económico o a las políticas y estructuras económicas neoliberales, sino a tener el complemento completo de garantías para la libertad, para los derechos, para la rendición de cuentas y para el Estado de derecho. Creo que la mejor manera de conceptualizar esto es diciendo que una democracia de calidad se apoya en tres pilares. Uno de ellos es el pilar de la soberanía popular, que implica elecciones regulares y libres y la capacidad de las personas para ejercer presión sobre el gobierno entre elecciones. El segundo es el pilar de la libertad, que tiene que ver con los derechos y libertades individuales y grupales, incluidos los derechos de las minorías. Y el tercero es el Estado de derecho, lo que significa tener garantías judiciales para los derechos individuales, un poder judicial independiente, fiscales independientes y fuertes mecanismos de rendición de cuentas. Debo decir que muchas democracias en el mundo cuentan con una vigorosa competencia electoral, pero no disponen de fuertes garantías para las libertades cívicas y no cuentan con sólidos mecanismos de rendición de cuentas y de Estado de derecho. Esas son democracias de menor calidad, o lo que a veces llamamos “democracias electorales”. Si permiten que las personas elijan y reemplacen a sus líderes en elecciones libres y justas, entonces todas ellas son verdaderas democracias en un cierto sentido, pero no son necesariamente democracias plenas o de alta calidad. Lo único que las democracias tienen que tener en común es que el liderazgo nacional del país y, yo diría, el poder ejecutivo y la asamblea legislativa sean elegidos en elecciones regulares libres y justas que no sean elecciones falsas ni superficiales, es decir, que elijan a los que realmente gobiernan. Este no es el caso ahora, por ejemplo, de Pakistán, ni de Birmania. Ese no es el caso de Irán, donde usted tiene un líder supremo que nadie eligió y que tiene todo el poder decisorio. Ha habido largos períodos en América Latina, como usted sabe, donde ese no ha sido el caso. Ese no es el caso en ningún país donde usted tiene elecciones que pueden producir un gobierno, pero las personas que son elegidas para gobernar solo tienen una pequeña porción del poder real del país. Pero si hay elecciones regulares libres y justas para determinar quién gobernará y representará a las personas y si quienes son elegidos realmente tienen el poder de gobernar, entonces eso es una cosa que todas las democracias, ya sean de menor calidad o de mayor calidad, liberales o iliberales, comparten en común.

¿Es posible que una autocracia se haga pasar por una democracia? Si es así, ¿podría ganar algo con eso? ¿Cuáles serían los signos externos que la delatarían?

Sí, muchas autocracias se hacen pasar por democracias. Quieren la legitimidad, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, que conlleva poder afirmar que son democracias. Mucho después de que Hugo Chávez básicamente destruyera todos los pilares de la democracia real, aterrorizara a la oposición, creara un campo de juego desigual que arrestó a sus oponentes y confiscó propiedades sin el debido proceso, y todas las demás cosas que hizo, mucho después de eso, afirmaba que Venezuela era una democracia. Daniel Ortega sigue afirmando que Nicaragua es una democracia. El ejército paquistaní quiere que Pakistán sea considerado como una democracia. El General el-Sisi, en Egipto, afirma que fue elegido democráticamente. Todas estas personas creen que si usan la palabra democracia y permiten elecciones competitivas, entre otras cosas, eso legitimará su gobierno autoritario. Entonces, eso es lo que ellos creen que pueden obtener de eso; es la tolerancia de la comunidad internacional y una mayor aceptación de su propia gente. Pero eso, por supuesto, es una ilusión.

Su cuenta en Foro le permite leer un artículo gratis cada dos meses.

Ingrese a su cuenta para continuar

¿No tiene una cuenta?

Regístrese para leer un artículo gratis



Comentarios
Francisco
11/02/2021
Una de las graves consecuencias de una pobre educación para la ciudadanía es el autoritarismo disfrazado de democracia. Este tipo de regímenes es, lamentablemente, una experiencia cada vez más acentuada en nuestros países latinoamericanos. La mejor forma de prevenir esta perversión de la vida democrática es educando y fortaleciendo la autonomía de las instituciones.
MONCHO
10/02/2021
Cordial saludo,

Agradecer por compartir información de importante relevancia.
lordonezv
06/02/2021
Las culturas nacionales influyen en estos procesos de democratización. Dimond debe tenerlo presente al estudiar América Latina

Desarrollo para la Ciencia y la Tecnología, C. A.
J-29989504-0

Apartado Postal 2005
Maracay 2101–A
Aragua, Venezuela

info@revistaforo.com
+58 (0) 414 492.09.50

Depósito Legal: AR2016000116
ISSN: 2610-7864